Embarazo Y Caída Del Cabello

El embarazo y el postparto son momentos particularmente difíciles para el cuerpo de una mujer: se producen fluctuaciones importantes en los niveles de hormonas y cambios que preparan al cuerpo para el parto. Todo esto puede afectar al crecimiento, la densidad y el grosor del cabello.

Los folículos capilares pueden responder al estrés del organismo entrando en su fase de reposo del ciclo de crecimiento o telógena, lo que explica que el cabello se vuelva más fino o se caiga, entre otros síntomas. En la fase de reposo aumenta la caída de cabello.1

Las fluctuaciones en los niveles de hormonas durante y después del embarazo pueden ser la causa de cambios en la salud del cabello. La buena noticia es que la pérdida de cabello durante y después del embarazo suele ser temporal. Después de nueve meses de niveles fluctuantes de hormonas, es normal que al cuerpo le lleve algún tiempo regularizar su ritmo biológico.

Caída De Cabello Durante El Embarazo

El debilitamiento o la caída del cabello durante el embarazo es menos frecuente que después del parto, pero es una reacción normal de nuestro organismo y no suele ser motivo de preocupación. La alteración en el equilibrio hormonal del organismo puede afectar a los folículos capilares.

La razón de esta pérdida de cabello en las fases tempranas del embarazo, o durante todo el período prenatal, es un aumento en el nivel de estrógenos y progesterona, que puede provocar que el cabello se vuelva frágil y más fino. El embarazo también puede causar otros problemas, como la falta de hierro, que puede, a su vez, manifestarse en forma de pelo más fino.

Algunas mujeres también pueden sufrir pérdida de cabello en los meses siguientes al nacimiento debido a un desequilibrio de la hormona tiroidea.

Caída Del Cabello Durante El Postparto

El aumento de los niveles de hormonas durante el embarazo puede hacer que muchas mujeres retengan más pelo de lo habitual, debido a la interrupción del ciclo de crecimiento del cabello. Por eso suele decirse que una mujer embarazada tiene un pelo más radiante y con más volumen.

Sin embargo, el que no se caiga apenas pelo durante el embarazo suele tener como consecuencia una caída excesiva tras el parto, a medida que el organismo regula los niveles de hormonas y se recupera la caída del cabello natural.

Este proceso no debe alarmarte, a menos que creas que no está creciendo igual que antes del embarazo.